Queridísima Araceli
Era tu preferido, te encantaba escuchar sus canciones casi tanto como a nosotros tu compañía.
Era tu preferido, te encantaba escuchar sus canciones casi tanto como a nosotros tu compañía.
Nada pudo borrar esa hermosa sonrisa que estuvo dibujándose en tu rostro hasta el último día, ni los dolores, ni el sufrimiento ni el conocimiento de su causa, haciéndonos, a veces, ilusionarnos con lo que al final no fue.
La vida, esto que llamamos vida, tiene la misión de ir apartando de nuestro lado a las personas que más estimamos. La nuestra es darle por culo y recordarlas siempre.
Hasta siempre, preciosa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario